El 28 de enero se celebra en todo el mundo el Día Internacional de la Protección de Datos, que nos obliga a replantearnos en manos de quién están los datos de nuestra empresa. Esta fecha se estableció en 2007 por la Asamblea General de las Naciones Unidas para concientizar sobre la importancia de la protección de los datos personales y la lucha ⚔ de las compañías por salvaguardar cada información de sus clientes y colaboradores.

En la era digital, en la que la información personal se encuentra cada vez más expuesta, la protección de datos es un derecho fundamental que debe ser garantizado por cada entidad con la que tenemos relación.

Actualmente la Ley Orgánica de Protección de Datos Personales y Garantía de los Derechos Digitales (LOPD-GDD) establece un marco jurídico muy estricto para regular el tratamiento de los datos y evitar situaciones de riesgo como la discriminación, el robo de identidad o el ciberacoso.

Toda empresa debe cumplir con estas premisas:

  • Recoger solo los datos necesarios.
  • Especificar qué datos se recogen y con qué objetivo.
  • Facilitar la cancelación o rectificación de estos datos.
  • Obtener de forma evidente el consentimiento por parte del usuario.
  • Tomar medidas de seguridad técnicas y de organización para garantizar la salvaguarda.
  • Generar un documento de seguridad para los que usan esa información.

Cualquier fisura en estos procedimientos de recogida, almacenamiento, tratamiento y seguridad de los datos puede conllevar multas de hasta 20 millones de euros o el 4% de la facturación de la compañía.