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La Nueva Ley General de Comunicación Audiovisual, Ley 13/2022, entró en vigor el pasado 9 de julio y recoge unos principios generales aplicables a todo el ámbito audiovisual, así como la regulación del papel de los llamados “influencers”, es decir, aquellas personas que promocionan servicios o productos a terceros a través de plataformas como YouTube, Instagram o TikTok. 

Según establece el texto publicado en el BOE, los artículos 88 al 91 del Título V, referentes a las obligaciones de los usuarios de plataformas de comunicación electrónicas, serán efectivos en un plazo de tres meses desde la entrada en vigor de esta ley. 

 

Dentro de los principios generales de la nueva normativa, podemos destacar: 
  1. Protección ante los contenidos que atentan contra la dignidad de la mujer. 
  2. Respeto a la dignidad humana y trato respetuoso para las personas con discapacidad. 
  3. Promoción del pluralismo lingüístico. 
  4. Refuerzo de la protección de menores. Obliga a informar sobre el contenido que pueda ser perjudicial por medio de sistemas de calificación por edades. Aquellos no recomendados para menores de 18 años, se emitirán entre las 22:00h y las 6:00h.
  5. Se modifican las franjas horarias para la publicidad de bebidas alcohólicas, del esoterismo, juegos de azar y apuestas, que quedan restringidas al horario comprendido entre la 1:00 h y las 5:00h.
  6. Se refuerza la prohibición de la publicidad subliminal, del tabaco y los cigarrillos electrónicos.
  7. Veracidad de la información. 

 

 En esta Ley, se considera a los creadores de contenido como “usuarios de especial relevancia” si:
  • El  servicio conlleva una actividad con contraprestación económica. 
  • Son los editores y responsables de su contenido y tienen como destinatario al público en general. 
  • Su finalidad principal sea la de compartir contenido audiovisual a través de redes de comunicaciones electrónicas. 
Además de los principios arriba mencionados, establece unas reglas sobre las que debe regir la actividad de los influencers:  

 

  • Deberán constar en un registro de nueva creación dependiente del Ministerio de Asuntos Económicos y Transformación Digital. 

En este sentido, cabe destacar que la normativa audiovisual se basa en el principio del país de origen, es decir, los “creadores de contenido” se rigen por el ordenamiento jurídico del Estado en que estén establecidos, por lo que esta ley solo será de aplicación a las plataformas que estén registradas en España. 

  • No emitir comunicaciones prohibidas por ser discriminatorias, vejatorias o encubiertas, y a no difundir publicidad de productos prohibidos. 
  • Distinguir de forma explícita entre publicidad y contenido editorial. 

Deben de incluir una funcionalidad en la que se declare si los vídeos subidos incluyen o no publicidad. 

  • Podrán suscribirse a convenios promovidos por la autoridad audiovisual competente. 
  • Contar con un conjunto de directrices y códigos de conducta que guíen su trabajo. 
  • Deberán de formar parte de códigos de conducta de auto y corregulación. 

 

¿Hay excepciones? 

Sí, la Nueva Ley General de Comunicación Audiovisual recoge ciertas excepciones, entre otras: 

  • Centros culturales: teatros, cines, … 
  • Centros educativos que lo usen como divulgación de contenidos 
  • AAPP para compartir información de interés al ciudadano. 
  • Las empresas que quieren compartir sus servicios. 
  • Etc. 

 

El incumplimiento de estas reglas hará que puedan incurrir en faltas que impliquen desde sanciones hasta el cierre de su canal.