​Desde el pasado 2 de marzo de 2024, es una obligación para empresas de más de 50 trabajadores contar con un protocolo contra acoso LGTBI y un Plan LGTBI, que incluya un plan de acción ante posibles situaciones de violencia o maltrato. Las sanciones por incumplir el protocolo o carecer de él van desde los 200 euros hasta los 150.000 en caso de infracciones muy graves. Es lo que dice la Ley 4/2023 para «la igualdad real y efectiva de las personas trans y para la garantía de los derechos de las personas LGTBI»

Las empresas que no lleguen a los 50 trabajadores no tienen obligación de contar un Plan LGTBI, pero sí de un protocolo contra acoso LGTBI. No solo eso, sino que empresas que muestren carencias en este aspecto pueden ver afectadas sus subvenciones solicitadas, así como el acceso futuro a cualquier tipo de ayuda pública. Incluso se planteará el cierre del establecimiento si son situaciones habituales y no se corrigen de manera drástica.

 

NECESIDAD DE UN PROTOCOLO CONTRA ACOSO LGTBI

En la actualidad, la diversidad en el entorno laboral es un tema de suma importancia. Y es que tener un ambiente laboral inclusivo y respetuoso con todas las personas, independientemente de su orientación sexual o identidad de género, es fundamental para el buen funcionamiento de una empresa.

Lamentablemente, el acoso LGTBI sigue provocando enfrentamientos continuos en determinados sectores, donde las empresas deben poner mucho énfasis para evitar cualquier sanción, no solo a trabajadores, sino a la propia compañía, por infringir la premisa de igualdad de oportunidades y defensa de los derechos de cualquier empleado.

 

¿QUÉ ES EL PLAN LGTBI PARA EMPRESAS?

El protocolo contra acoso LGTBI es un conjunto de medidas y acciones que tienen como objetivo garantizar la igualdad de trato y no discriminación por motivos de orientación sexual e identidad de género en diferentes ámbitos de la vida, como el laboral, educativo, sanitario y social.

Estos son los objetivos básicos:

  1. Promover la igualdad y el respeto hacia las personas LGTBI.
  2. Prevenir la discriminación y el acoso por motivos de orientación sexual e identidad de género.
  3. Fomentar la creación de espacios seguros e inclusivos para todas las personas.

La implementación del Protocolo LGTBI puede generar diversos beneficios, tanto para las personas LGTBI como para las empresas y organizaciones que lo adoptan. Entre estos beneficios podemos destacar:

  1. Mejora del clima laboral y la convivencia.
  2. Aumento de la productividad y el rendimiento.
  3. Mejora de la imagen pública de la empresa u organización.
  4. Atracción y retención de talento.

 

¿CÓMO IMPLEMENTARLO?

1. Consenso previo: Es fundamental lograr un acuerdo entre las partes antes de iniciar la negociación del protocolo.

2. Negociación: El contenido del protocolo se negocia en el marco del Plan LGTBI.

3. Normativa aplicable: El artículo 15 de la Ley 4/2023, de 28 de febrero, comúnmente conocida como Ley Trans y la Ley de Igualdad de Trato y no Discriminación establecen las normas básicas para el protocolo.

4. Integración con otros protocolos: El Protocolo LGTBI se integra con el Protocolo contra el Acoso Sexual y por Razón de Sexo, el Protocolo de Violencias Sexuales y el Protocolo de Acoso Laboral, así como con el Plan de Igualdad obligatorio también para este tipo de empresas.

Si tu empresa aún no tiene un plan contra el acoso LGTBI, es el momento de actuar. RBH Global tiene experiencia en construcción, implementación y seguimiento de este tipo de protocolos en empresas de tamaño medio y grande. Consúltanos y te ayudamos en su integración.