Verifactu se retrasa hasta octubre de 2028. Hacienda ha anunciado un nuevo aplazamiento y la adaptación obligatoria de los sistemas informáticos de facturación se trasladaría a octubre de 2028. El calendario que estaba previsto situaba la obligación en el 1 de enero de 2027 para las empresas y en el 1 de julio de 2027 para autónomos y otros contribuyentes.
Aunque el anuncio ha supuesto un alivio generalizado, también ha reabierto una pregunta fundamental:
¿Debe la digitalización esperar porque Verifactu se aplaza un año más?
En RBH Global creemos que la respuesta es clara: NO. Que Verifactu se retrasa hasta 2027 no cambia la dirección hacia la que avanzan las obligaciones fiscales, la transformación digital y la transparencia en la facturación. Lo que cambia es el margen de tiempo para hacerlo bien.
Por qué “Verifactu se retrasa hasta 2028” no es sinónimo de pausa digital
El aplazamiento responde a las dificultades del tejido empresarial para afrontar con garantías una implantación acelerada. Sin embargo, este tiempo adicional no debe convertirse en un periodo de inacción. Al contrario: es una oportunidad estratégica para planificar, anticiparse y modernizar procesos sin la presión de un calendario inmediato.
Verifactu, regulado por el Real Decreto 1007/2023, será un sistema obligatorio que afectará a cualquier empresa o profesional que emita facturas. Su objetivo es claro: garantizar trazabilidad, transparencia y una gestión segura e inalterable de la emisión de facturas.
Por eso, aunque Verifactu se retrasa hasta 2028, sigue siendo una transformación inevitable.
Un margen de tiempo para prepararse con estrategia
El nuevo calendario de Verifactu permite que la adaptación se realice de forma ordenada, evitando improvisaciones. Durante este periodo, las empresas pueden:
- Evaluar su software de facturación: Comprobar si cumplen los requisitos que exigirá la normativa y valorar alternativas homologadas.
- Revisar y mejorar los procesos internos: Digitalización, automatización y control financiero mejoran con tiempo, no con urgencias.
- Formar al equipo: El cambio será técnico y operativo, y formarse con antelación reduce errores y facilita la transición.
- Realizar una implantación gradual: Probar, ajustar y corregir antes de que sea obligatorio permite una adopción más sólida y segura.
Ventajas de adelantarse, aunque Verifactu se retrase hasta 2028
Incluso con el aplazamiento, las empresas que se preparan desde ahora obtienen beneficios inmediatos:
- Eficiencia operativa: automatización y reducción de errores.
- Seguridad jurídica: procesos trazables y conformes desde el primer día.
- Control financiero: información más clara y decisiones más rápidas.
- Mejor imagen profesional: relaciones comerciales más sólidas y confiables.
La digitalización no depende del calendario. Depende de la visión estratégica.
En RBH Global te acompañamos en todo el proceso
Nuestro equipo puede ayudarte a interpretar la normativa, evaluar tu situación actual y diseñar una hoja de ruta adaptada a tu negocio.
Porque aunque Verifactu se retrase hasta 2028, la digitalización sigue siendo urgente, estratégica… y una oportunidad para mejorar la eficiencia y competitividad de tu empresa.
Si quieres preparar tu transición a Verifactu de forma segura y con visión, estamos aquí para ayudarte.

